Antara fue, sin duda, el motor del desarrollo de la zona de "Nuevo Polanco" en la CDMX. Antes de que abriera sus puertas, esta zona estaba abandonada llena de fábricas, almacenes y viviendas horizontales. Cuando Antara apostó por crear un nuevo centro de la ciudad con oficinas de alto nivel, comercio minorista y entretenimiento. Marcó la pauta del crecimiento de la zona, junto con el estilo de los nuevos edificios. Este desarrollo inmobiliario contribuyó a la mejora urbana general de la región, con nuevas viviendas, oficinas y espacios comerciales. También provocó importantes cambios y mejoras en la red de transporte de los alrededores.